Nacho Serapio

En honor a lo que la figura de SAIKO FUJITA representó en mi camino como Guerrero, propuse varias veces que el sistema de Artes Marciales que enseñábamos en España, el sistema de Artes Marciales que me había hecho hombre, y al cual llevaba ya dedicada la mitad de mi vida adoptara el nombre de Kakuto Bugei, ya que para mí no representaba al Ninja tal y como yo lo había vivido en Japón.

La idea no quedó descartada del todo. Aunque sí aparcada… y finalmente desechada. La vida da muchas vueltas, y los caminos que nos llevan a través de ella a veces se separan y otras veces se vuelven a unir.  Y yo ya tenía mi vida, me estaba convirtiendo en adulto, se acabó el jugar a los Ninja. Con el paso del tiempo las ideas de mi Maestro comenzaron a diferir de las mías, o quizás fuera al revés. De todas formas estaba decidido, iba a dedicar mi vida a las Artes Marciales, y en honor a todo lo que mi Maestro me enseñó, jamás fundamentaría mi forma de vida en una mentira:

“el respeto se merece cuando se vive de lo que se predica”.

J. Hombre

Así convencido, bauticé al Arte del Guerrero Místico BUGENKI –el Arte Marcial que mi Maestro me había estado enseñando durante toda mi vida, y que a lo largo de 20 años tuvo varios nombres, dependiendo de las “modas” o “evoluciones” en los conocimientos de mi Maestro; entre ellos: Sheng Chi Pai, Ninjutsu, Shinobijutsu, Taishindó y también en ocasiones NINPO BUGEI-, con el nombre de KAKUTO BUGEI, era mi examen final, mi “Tésis” y decidí probarme a mí mismo y comenzar mi “Odisea”.

Esto me llevó a la osadía de querer probar suerte de nuevo en el Campeonato del Mundo, como ya hiciera en 1997 junto a Luisa Guerrero y Matt Britos, que entrenados bajo la dirección de J. Hombre nos alzamos con el título de Gran Campeón del Mundo al mejor equipo en katas.

Pero esta vez, ni mis compañeros de equipo ni mi Maestro pudieron venir, así pues, aquella ocasión fue la primera vez que viajé a un evento internacional sin mi Maestro, eso si, con el Representante de U.S.K.A. en Europa, don José A. Guiral.

Aquel Campeonato Mundial U.S.K.A. de 1999, acudí representando al Kakuto Bugei por primera vez, acompañado por mi pareja de entonces (también Campeona de España), haciendo así su bautizo a nivel internacional, el examen final -un bautizo de gala, ya que allí obtuvimos dos oros, dos platas y dos bronces, convirtiéndonos en Campeones del Mundo y en “los reyes de las katas”, como diría el mismísimo diario EL PAIS-.

Este fue el debut del Kakuto Bugei como Arte Marcial, demostrando que era un Arte Marcial de primerísima calidad y de talla mundial, y creo que todo un honor para cualquier maestro que se precie de serlo.

Eso fue el principio, y tan sólo tres meses después, ya habían surgido cinco escuelas donde se practica Kakuto Bugei.

Continuará…

“Larga vida a mis amigos y enemigos… para que estén en pie cuando yo triunfe”.

J. Hombre.

Los módulos

El sistema de entrenamiento por módulos es un sistema innovador,...

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